¿Y si yo te dijera que las personas que practican cualquier actividad física tienen menos posibilidades de padecer depresión, me creerías?

Suena falso, inclusive sin relación, pero aunque no lo creas, el movimiento tiene más poder del que nosotros nos imaginamos, tanto así, que en el año 2006 la doctora Sara Márquez, el doctor Javier Rodríguez y el doctor Serafín de Abajo, publicaron un interesante estudio sobre los beneficiosos efectos de la actividad física. Vamos a repasar mínimamente este contenido.

Seamos claros, no hablamos de actividad física solo cuando se trata de deporte o de gimnasio, hablamos de movimiento, hablamos de ir a comprar pan sin auto, hablamos de salir a caminar, hablamos de juntarnos con amigos, de salir a bailar, de eso estamos hablando. No pretendemos pregonar el deporte como una actividad exclusiva, sino como una ciencia primaria de movilidad humana, en definitiva solo queremos decir que te muevas, da lo mismo la intensidad, eso se va mejorando con el tiempo, pero muévete.

Ya habíamos dicho lo maravilloso que es nuestro organismo, nuestro cuerpo funciona con una perfección a toda prueba, y en ese sentido es cómo podemos explicar los años de estudios publicados sobre los efectos y los prejuicios del deporte, que es un tema que hablaremos en otro momento, pero lo importante es entender que el deporte tiene la capacidad de generar tantos cambios como no te lo imaginas, inclusive a nivel psicológico y emocional.

En ningún caso vamos a hablar de milagros, pero aunque no lo creas, diversos estudios han demostrado que el ejercicio desde sus niveles moderados a máximos tienen la capacidad de regular los neurotransmisores cerebrales, que vendría siendo como los puentes que conectan una neurona con otra. Cuando estamos sometidos a estrés laboral, familiar o inclusive personal, estos puentes van disminuyendo su cantidad, y comienzan a aparecer las consecuencias de esta disminución, como la sensación de cansancio, tristeza, decaimiento general, enfermedades sin causa aparente etcétera.

Pero puedo sorprenderte más, ya que la actividad física ha demostrado tener una incidencia positiva en la disminución en los suicidios, depresión y síndromes de ansiedad. ¿Qué tal?

Hablemos más simple, no es milagroso, pero ya está completamente demostrado que el movimiento, con sus diferentes intensidades, desde ligeras hasta muy pesadas, puede mantener una salud mental y psicológica, inclusive funcionar de maneras preventivas, evitando que puedas caer en condiciones depresivas… No es menor, recordando que la depresión es la enfermedad del siglo XXI.

Moverse es un fármaco de primera línea para la salud mental.

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