Lo primero, vamos a dejar de mentirnos… El clima ha cambiado, no hay duda, pero ahora que estamos en este hermosa época, refrescando el planeta, ¿Que pasa con nuestro cuerpo?

Aunque no lo creas, hubieron tiempos en donde las estaciones del año eran procesos que funcionaban con la misma regularidad que un reloj Suizo, en donde el verano se manifestaba desde su inicio con temperaturas altas, desde primeras horas de la mañana y durante todo el día, y así sucesivamente…

Muchas personas argumentan que el dolor de sus huesos es producto del frío… ¿Esto es posible?, en algún momento vamos a responder dicha inquietud, pero quiero dejar en claro que…

Con el cuerpo humano, todo puede pasar…

Ahora, centrándonos en lo que nos convoca, les suenan frases como, – tengo depresión otoñal – pues bien, para aquellos que la han escuchado les quiero decir que, es completamente verdad, el cuerpo humano puede reaccionar completamente diferente a las estaciones del año, y el otoño no es la diferencia

Todo parte por observar, si nos damos cuenta, en otoño comienzan a cambiar desde el color de la naturaleza, hasta las horas de luz y de oscuridad, y nuestro cuerpo no es ajeno a este fenómeno.

El cuerpo humano es tan sabio, que puede producir hormonas circulantes dependiendo de que estemos viviendo, así por ejemplo, si es de noche, puede producir “Melatonina” que nos provocará sueño, y esto puede desencadenar un múltiplo de nuevos fenómenos. Particularmente en otoño, los cambios en los margenes de la luz del día y de la noche, pueden aumentar considerablemente los niveles de esta hormona, lo que trae consigo que disminuya la “Serotonina” que es una hormona que se preocupa mucho de nuestra estabilidad emocional… Es por esto, que algunas personas puedan manifestar considerables cambios de animo en otoño, que puede revertirse inmediatamente cuando cambia la estación.

Suena muy antojadizo pensar que el cuerpo prefiera una estación del año, pero realmente se manifiesta con los cambios mas mínimos que puedas imaginar.

No pretendo aburrir, pero se ha descrito científicamente, que hay algo que puede evitar los síntomas depresivos y la misma depresión si fuese necesario… si, aunque no lo crean, el MOVIMIENTO, la actividad física ha demostrado tener efectos preventivos para este tipo de síntomas y patologías, y no solo el movimiento, sino que también la correcta alimentación, como dato podemos mencionar el hierro, que se encuentra contenido en algunas legumbres, cereales, carnes y verduras, este alimento debe incluirse, pues fortalecerá el cuerpo desde uno de los fluidos mas importantes, la sangre.

Las proteínas y los hidratos de carbono o carbohidratos tampoco pueden faltar ya que son los mejores carburantes del organismo que darán energía para llevar a cabo cualquier actividad; es importante no abusar de ellos porque podrían causar otros problemas en la salud.

Con una buena dieta sin excesos ni privaciones y actitud positiva el otoño dejará de ser la estación nostálgica del año

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