Buen lector… ¿sabes la diferencia entre flojear y divagar?

Muy simple; flojear es no hacer nada, perder el tiempo, desaprovechar todo, ausentarse del pensamiento. Que quieres que te diga…  en algunos diccionarios no españoles se habla de “perder fuerza” pero desde el punto de vista energético en salud. Sin embargo, divagar es abstraerse de la tarea principal, pero sin dejar de hacer… es decir, divagar es hablar, escribir o pensar desordenadamente y sin ajustarse a un tema determinado ni un objetivo para el discurso. Se puede caminar divagando, cuando no tienes un destino y ocupas tus pensamientos desordenadamente.

Ahora, lo interesante es que tener tiempo (el bien mas preciado de cada ser humano) para divagar, es darse la oportunidad de desarrollo personal y probablemente otorgarte el momento mas propicio para crear, para ser ingenioso, para descubrir o simplemente para no hacer nada, pero estando en MOVIMIENTO. ¿Como la ves?

Mirar por la ventana, dejar la mirada suspendida en un cristal no es sinónimo de perder el tiempo. Porque a veces, quien mira por ese umbral no tiene interés alguno en ver el mundo exterior. Lo que busca es atravesar su reflejo para navegar por la introspección, alcanzar sus mundos interiores en busca de nuevas posibilidades. Pocos ejercicios mentales pueden ser en realidad más saludables (obviamente la meditación es uno de ellos).

¿Porqué es mal visto mirar por la ventana?

Porque se asocia como sinónimo de improductividad, es no estar presente en la inmediatez que nos envuelve, en las responsabilidades que nos requieren. Quizá por ello, mirar por la ventana es un ejercicio que preferimos hacer en soledad. Es dejar los ojos en ese límite sugerente que conforma un cristal para mirar, pero no ver, qué acontece en el mundo exterior.

Psicólogos expertos en el mundo de la creatividad, como Scott Barry Kaufman y Jerome L. Singer, nos explican en un artículo del Psychology Today, que a día de hoy soñar despierto sigue siendo poco más que un estigma y que los directivos de las empresas asocian la creatividad con la productividad (en factor de minutos). Tremendo error.

A día de hoy, seguimos asociando MOVIMIENTO con rendimiento y pasividad con pereza. Debemos, por tanto, cambiar estas perspectivas, estas ideas oxidadas. Soñar despiertos representa al arte de rastrear maravillas escondidas en el propio cerebro. Es entrenar la mente para expandirla aún más a través de la introspección, la curiosidad, el simbolismo y la imaginación.

Aprendamos por tanto a poner límites y a acudir de vez en cuando a esa ventana favorita de tu casa, trabajo o donde te encuentres. A ese reflejo donde se contienen nuestros sueños, ahí donde asomarnos a nuestras bellezas internas y a un mundo lleno de infinitas posibilidades… No dejes de intentarlo.

Que tengan un gran fin de semana comunidad!!!

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