Sin duda, como cualquier alimento (y cualquier cosa en la vida), el consumo de forma excesiva y extremista puede ser perjudicial para nosotros. Pero por otro lado, la ciencia acierta y apuesta cada vez más por las bondades del café que sobre sus perjuicios.

El café es una de las bebidas más consumidas en todo el mundo, resulta altamente apetecida por sus características organolépticas (-me flipó la palabra y quería utilizarla 🙂 – … pero en definitiva son las características físicas que pueden percibir de los distintos sentidos, como el sabor, el olor, la textura y el color). Contiene una inmensa variedad de compuestos químicos responsables de su calidad sensorial y de sus efectos fisiológicos, pero su compuesto principal es la cafeína (sustancia psicoactiva con importantes efectos sobre nuestro sistema nervioso), la cual ha sido objeto de numerosos estudios científicos. De hecho, uno reciente, afirma que tomar tres tazas de café al día puede reducir el riesgo de muerte.

A continuación, algunos beneficios del café:

  1. Mejora el estado de alerta:  la cafeína actúa en el cerebro bloqueando un neurotransmisor que es la adenosina; esta hace que aumenten otras sustancias como la dopamina o la norepinefrina, que en conjunto aceleran la actividad cerebral como la memoria, el ánimo, la vigilancia, los niveles de energía, los tiempos de reacción y la función cognitiva general. Por otro lado, el café nos mantiene despiertos por más tiempo, lo que podría eventualmente provocar trastornos del sueño (y es por eso la mayoría de expertos recomiendan no tomar más de cinco tazas diarias).
  2. Efecto antioxidante:  la infusión tiene muchos otros nutrientes esenciales para nuestro organismo, como la riboflavina (vitamina B2), ácido pantoténico (vitamina B5), manganeso, potasio, magnesio y niacina. Pero sobretodo, el café es la mayor fuente de antioxidantes de la dieta occidental, pues tiene más que la mayoría de frutas y vegetales.
  3. Menor riesgo de padecer diabetes: la cafeína parece tener un papel importante en la prevención de esta patología; son diversos estudios han mostrado que las personas que consumen café tienen un riesgo entre un 20 y un 50% menor de padecer diabetes. El por qué ocurre esto no está del todo clarificado, pero hay suficientes evidencia para afirmar que, sea como sea, el café parece prevenir la aparición de la enfermedad.
  4. Menor riesgo de padecer patologías neurodegenerativas: Diversos estudios muestran que aquellas personas que consumen café podrían tener un 65% menos de posibilidades de padecer alzhéimer, y entre un 30 y un 60%  de sufrir párkinson. Parece que la cafeína es la principal responsable de esto, ya que los bebedores de descafeinado no muestran ninguna ventaja.
  5. Menor riesgo de ciertos tipos de cáncer: el consumo de café en cantidades elevadas reduce el riesgo de sufrir cáncer de colon; el estudio se realizó en más de medio millón de personas y descartó los beneficios del descafeinado (¡aunque cuidado aquí!, el café también  puede irritar la mucosa del tracto intestinal mediante el aumento de la secreción de ácido; ¡una paradoja! pero depende de cada organismo).  También se vinculó el consumo elevado de cafeína con la reducción del cáncer de mama, ¡vamos por la prevención!
  6. Ayuda a combatir la depresión:  Según el estudio de Michael Lucas, el riesgo de sufrir depresión disminuye cuando aumentamos el consumo de café, al menos en las mujeres.. Las mujeres que consumieron cuatro o más tazas de café al día desarrollaron un 20% menos de depresión; y las mujeres que consumían descafeinado no mostraron cambios. Además, el consumo moderado de café puede reducir de manera significativa las probabilidades de cometer suicidio, un estudio añade que aquellos que toman café a diario se suicidan hasta un 50% menos que las personas que no consumen esta bebida en absoluto o que toman café descafeinado.

No todos los cafés son iguales y no siempre nos apetece lo mismo tipo. De hecho creo que hasta podríamos definirnos en cierto punto por nuestro café predilecto (pero ese es mi propio dilema). Por eso, hay que aprender a descubrir la variedad y el tipo que mejor se adapta a cada circunstancia… cada uno de nuestros momentos. Lo cierto es que, esta bebida energética abarca un mar de sensaciones que lo hacen único. Disfrutar su sabor y aroma, es un arte.

No sé ustedes… pero yo voy por una tacita de café. ¡Buen inicio de semana!

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