¿Cuánto de los seres humanos podrá ser replicado bajo códigos binarios llenos de ceros y unos encriptados en microcomputadoras de almacenamiento masivo?

Si lo piensas, hoy la tecnología controla nuestro diario vivir, no es necesario ser un experto en conducta social para percibir que el desarrollo tecnológico está alcanzando ribetes insospechados en nuestra dependencia diaria. Ya no solo es necesario conducir tu cómodo vehículo hasta tu trabajo, sino que controlar tu ruta mediante un GPS de visión instantánea para calcular tu horario de llegada, observar el clima de la semana para evaluar como sales vestido de la casa, revisar tu agenda, el banco, y los últimos mensajes de los 150 grupos de WhatsApp que probablemente tienes en tu teléfono inteligente y quizás cuantas cosas más.

La tecnología nos simplifica la vida, la vuelve divertida, yo, por ejemplo, me considero un fanático tecnológico, me gusta disfrutar de los últimos trucos de aplicaciones, controlar todo mediante toques simples de mi teléfono, reloj inteligente o mandos a distancia. Es divertido, no lo niego.

La pregunta es, ¿cuándo podremos ser amigo de Siri? o, mejor dicho, ¿será verdad que podremos contar con inteligencia artificial? La respuesta es que al parecer esto si será posible, no es posible determinar cuándo sucederá esto, pero todo indica que será bastante pronto.

Antonio Orbe es un psicólogo y experto en el tema de la inteligencia artificial. Él publicó un libro titulado “Una mirada al futuro”. Lo que intenta hacer en este libro es describir cómo será el mundo a corto y mediano plazo. Dejando a un lado sus otros pensamientos, una cosa que dice con certeza es que muchos trabajos van a desaparecer pronto. La primera consecuencia será la desigualdad. Algunos trabajadores estarán sin trabajo. Se necesitarán medios políticos, económicos y sociales para abordar esta nueva situación.

Sin embargo, Orbes tiene una visión optimista de todo el asunto. Él dice que vale la pena pensar en un mundo nuevo donde no todo se centra en el trabajo. En cambio, el ocio y la recreación pueden comenzar a jugar un papel más importante. Si eso sucediera, comenzaríamos a hacer cosas para mejorar el bienestar de todos a través de entornos colaborativos.

Orbe también dice que esto podría conducir a la competencia entre la tecnología y los seres humanos. Una gran parte de los desarrollos en inteligencia artificial harán los trabajos que los humanos hacen ahora. Pero eso no solo se aplicaría al mundo laboral, sino también a la vida personal, si no me creen, puede ir a Sodimac y ver cuantas cajas fueron reemplazadas por sistema de pagos (islas) automáticas, donde tú mismo te atiendes o cuantos servicentros han adoptado el sistema de auto atención con un modesto descuento de hasta 6 pesos por litro de combustible.

Habla sobre cómo sería difícil para los seres humanos adaptarse a las nuevas tecnologías. Pasarán muy rápido, lo que significa que tendremos que adaptarnos permanentemente. Esto es algo que realmente sucede con éxito en muchos casos individuales.

Pero la adaptación no es tan rápida a nivel social:

La inteligencia artificial avanza como un cohete, mientras que las sociedades avanzan a la velocidad de una bicicleta.

Eso podría terminar siendo una fuente de inestabilidad y algo de tensión. Lo que tenemos ahora es inteligencia artificial particular. Este tipo de inteligencia solo puede hacer tareas específicas. Lo hace extremadamente bien, pero no puede ir más allá de ello. Los desarrollos tecnológicos en este momento se centran en la inteligencia artificial particular. Esta es la razón por la cual la inteligencia artificial comenzará a tomar nuestro lugar en muchos tipos diferentes de trabajos.

La reflexión apunta a que cada día esta inteligencia artificial y particular nos soluciona la vida, la simplifica, pero nos mantiene cada día más estáticos, dependientes del movimiento en foja cero y actuando en base a la comodidad que ofrece y no al beneficio como fin precursor.

Orbe lo dijo, cuando aparezca la inteligencia artificial absoluta debiésemos de proyectar que será de nuestros momentos de ocio o de bienestar y como atenderemos estas esferas de nuestro desarrollo.

Por último, uno de los aspectos más interesantes de la inteligencia artificial, nos obliga a preguntarnos qué significa exactamente ser humano. Si las máquinas pueden hacerlo, ¿de qué soy capaz? ¿Qué valor o efecto tienen mis acciones en este contexto? ¿Qué me diferencia de una máquina? Son preguntas importantes, ahora más que nunca …

¡A divagar comunidad! Idealmente en movimiento.

(Vean la película HER)

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