El 01 de octubre del 2017, hace un poco mas de un año, un hombre desde el piso 32 de su hotel, desde su habitación, disparó sin una explicación razonable matando a 59 personas y dejando heridas a 851 más. Cuando la policía entró a su habitación el hombre de más de 60 años se quitó la vida.

23 armas de fuego entre las que destacan AR-15 y la tan mencionada AK-47, miras telescópicas, balas y todo lo necesario para no errar en su inexplicable tarea de destapar su ira contra personas que probablemente, jamas conoció.

¿Que pasa con nosotros?, es realmente difícil pensar que no seamos capaces de controlar nuestras emociones, y llegar a un nivel en donde no podamos responder por nuestras acciones y no se produzca la mas mínima sensibilidad ni empatía por quienes pueden sufrir con estos eventos.

Hulk, un personaje ficticio creado por el cine, termina siendo el alter-ego de un Doctor extremadamente bueno y paciente, sin embargo, ante momentos de descontrol aparece este verde personaje dotado de una fuerza incalculable capaz de destruir todo lo que se cruce en su camino. Quise poner este ejemplo, porque aunque Ustedes piensen que es al azar, ciertamente no lo es.

El Sindrome de Amok, fue descrito en 1972 y ya se han documentado varias personas afectadas por esta particular condición de ira descontrolada, hasta el punto de efectuar cualquier tipo de masacres (generalmente contra personas inocentes) y terminan por auto flagelarse, suicidarse o simplemente asumiendo sus culpas cuando la ira desaparece.

Pero, ¿que es la ira y como podemos controlarla?. La ira es una conjunción de sentimientos negativos, que generan enojo e indignación, y que en ocasiones (o en ciertas personas), puede estar acompañado de violencia o furia. Esta violencia puede ser en una amplia mayoría reactiva hacia uno mismo, pero en una condición anormal puede manifestarse con terceras personas. Ahí está el problema.

Convierte tu furia en energía

No toda la ira es negativa. No tiene sentido rechazar nuestras emociones. Una persona espiritualmente sana es alguien que se permite sentir el rango completo de sus emociones.

Esto incluye emociones negativas como la ira o la tristeza. La ira cumple su función cuando nos advierte. Alguien puede haber violado nuestros derechos, lo que nos enoja. Esto es justificable y nos hace defendernos a nosotros mismos. La ira también vale la pena cuando nos da la energía para reaccionar. Nos dice que no permitamos que otra persona abuse de alguien que amamos. Sin embargo, hay un problema cuando esta emoción, con su energía potencialmente negativa, domina nuestro comportamiento.

Por lo tanto, tenemos que recurrir a la inteligencia emocional para controlar nuestra ira. Con mucho esfuerzo y dedicación, nuestras explosiones de ira pueden funcionar a nuestro favor.

Es importante entender que controlar nuestra ira es un proceso que requiere un esfuerzo consciente. También es una experiencia muy gratificante. Una persona puede canalizar esa energía que anteriormente causaba violencia hacia un plan de acción organizado. Recuerde que el síndrome de Hulk no es una cualidad definitoria del carácter de alguien. Podemos manejar nuestra ira y convertirla en una fortaleza.

Cómo canalizar la ira

A continuación, le brindaremos algunas estrategias para ayudarlo a manejar mejor su enojo. El uso de estas estrategias reducirá tus posibilidades de quedar atrapado en una situación de síndrome de Hulk. (Amok)

  • Haga ejercicio y respire aire fresco, hacer ejercicio hace que sea más fácil para nuestros cuerpos eliminar la energía acumulada. Además, el ejercicio libera hormonas asociadas con la felicidad.
  • Externaliza los pensamientos que estás teniendo, aveces es difícil hablar de nuestros sentimientos. Sin embargo, expresar nuestros sentimientos es muy importante y puede ayudarnos a enfrentarlo. Esto incluye asumirnos.
  • Medite, aprender a vaciar nuestras mentes es una habilidad que puede ayudar en situaciones emocionales muy intensas. Por ejemplo, es posible conocernos mejor a nosotros mismos a través de la meditación.

Recuerde que la ira y la frustración son emociones naturales. Intenta canalizarlos de una manera positiva y útil. La mejor forma de administrarlos es utilizándolos para tu ventaja.

Controlemos al Hulk que llevamos dentro, cuando esto ocurre, no existe posibilidad que una emoción administre tu actuar en un 100%.

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