Como lo decía Hegel “El drama no es elegir entre el bien y el mal, sino entre el bien y el bien”

Es bastante común que todos nosotros tengamos que someternos a la toma de decisiones. Y esto no es el problema, todos sabemos lo que es bueno y lo que es malo, todos reconocemos lo que en definitiva es una decisión sin riesgo y otra con riesgo, y tal como decía Wilhelm Friedrich Hegel (filósofo Alemán), esto puede ser tan difícil como elegir entre lo malo y… lo menos malo.

Hoy estamos en un contexto en el que diariamente debemos tomar decisiones, decisiones que sin duda pueden tener una alta repercusión en nuestro futuro inmediato. Una pandemia nos ha enviado al confinamiento absoluto. Hoy un saludo, un abrazo, un beso, una estrechada de mano pueden ser absolutamente riesgosas, y eventualmente mortales. A la fecha, tenemos más de 16 millones de personas en el mundo que han sido contagiadas con SARS-CoV-2, de esas, cerca de 9 millones de personas se han recuperado, y lo mas lamentable, estamos pisando los 600 mil muertos directos por COVID-19.

Muchos piensan que una pandemia tiene una curva perfectamente ascendente y luego descendente, sin embargo, en países asiáticos (donde todo comenzó), se han visto preocupantes variaciones de la curva, con alzas y bajas, o peor aun, con nuevas y mutadas formas en la presentación del mencionado virus.

Para los especialistas, la solución es no exponerse, y cuando hablamos de no exponernos estamos hablando directamente de confinarnos en nuestro espacio privado (hogar), y limitar al máximo posible toda necesidad de vincularnos en sociedad. Hasthags como #quedateencasa o #stayhome se han transformado en los más utilizados en estos últimos meses, reflejando de alguna manera lo que socialmente termina siendo un trascendido mundial, no te expongas.

En marzo de este año, un importante diario financiero publicaba un titular a todas luces sensacionalista, pero no por eso menos real; “Dilema del confinamiento, salvar vidas o aumentar la pobreza” por lo sucedido en África, en donde por ejemplo, En Accra, la capital de Ghana, el 91% de los hogares no dispone ni siquiera de espacios comunes, que puede ser hoy en día, una herramienta básica para soportar un confinamiento. Salvar vidas por no contagiarse, o exponerse para tener que comer, este es el dilema que si vive en muchos países del mundo o en muchos hogares de nuestro país; de ahí el título de esta noticia… el drama de elegir bien.

En esta tónica, no haremos nada por responder a esta interrogante sobre cual es la mejor alternativa. Recurrir a la sabiduría filosofal puede resultar menos aterrador que cargar con la culpa de decidir, de tomar un partido por algo, pero no podemos discutir que en los tiempos que se viven hoy, no solo uno debe tomar la decisión, sino que también, hacerse cargo del escrutinio social, de la crítica, opinión y todo lo relacionado al “que dirán”.

¿Qué es malo?, ¿Qué es lo menos malo?, a todas luces, no existe mejor alternativa que dejar de mirar dentro de nosotros mismos exclusivamente para satisfacer nuestras propias necesidades, quizás esta pandemia es la que nos ayude a reconocer que, lejos de nosotros mismos, existen otras personas, y que definitivamente nosotros podemos aportar a todo el ciclo de cuidados… en esa tónica, ¿qué es lo menos malo? actualmente puede ser salir solo si es exageradamente necesario, puede ser usar siempre tus elementos de protección personal como tu mascarilla, alcohol gel o desinfectante, mantener el menor contacto social posible, solo por dar algunos ejemplos.

En conclusión, estamos en un momento importante, de acá en adelante nunca más nuestras vidas volverán a ser las mismas y debemos responsabilizarnos de las consecuencias que esta pandemia traerá con la humanidad. De acá en adelante, queremos un mundo más dotado de empatía, una mundo en el que no solamente decidamos por uno mismo, sino que también decidamos observando el impacto por el otro, un mundo que piense en el impacto de una decisión ahora y en el futuro.

Al parecer Hegel tenía razón, no se trata del bien o el mal, esto termina siendo subjetivo y contingencial a cada persona, pero si se trata del bien o el bien, o del mal menos malo. Definitivamente es cosa de tomarnos un segundo más a la hora de decidir cual será nuestro siguiente paso.

Hemos vuelto.

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